Aspectos destacados del artículo:
- En una conversación en profundidad, Warren identificó los tres riesgos más apremiantes: incertidumbre arancelaria, cumplimiento normativo y dependencia de minerales críticos.
- Los aranceles abarcan mucho más que el precio de etiqueta: su efecto se extiende por toda la red de proveedores de formas difíciles de prever. Encontrar maneras de mitigar esos impactos más amplios es lo que marca la diferencia entre simplemente sobrevivir y lograr el éxito a largo plazo.
- Warren señala que las empresas estadounidenses han tardado en prepararse para normativas como la CSRD, la CSDDD y la EUDR, adoptando a menudo una actitud de esperar y ver, con la esperanza de que las directivas se retrasasen o suavizaran.
- La tercera amenaza que resalta Warren es lo que denomina “incertidumbre de minerales”, un término para referirse al riesgo geopolítico ligado a materias primas críticas.
Cuando las empresas piensan en riesgos en la cadena de suministro, suelen imaginar desastres naturales, cierres de fábricas o retrasos de envío. Pero según Matthew Warren, experto en resiliencia global de la cadena de suministro, las amenazas actuales que se ciernen sobre las empresas son mucho más complejas—y mucho más disruptivas.
En una conversación en profundidad, Warren detalló lo que considera los tres riesgos más críticos: incertidumbre arancelaria, cumplimiento normativo y dependencia de minerales críticos. Juntos, estos desafíos están redefiniendo el enfoque de las empresas hacia el aprovisionamiento, la producción y la estrategia a largo plazo.
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Incertidumbre arancelaria: “No se trata solo del precio”
La primera amenaza, explica Warren, es la imprevisibilidad de los aranceles.
“Si usted no sabe cuánto costarán sus productos en la frontera, no puede planificar sus finanzas con precisión,” indica. “Esa incertidumbre dificulta evaluar alternativas y genera inestabilidad en el mercado, algo nada sencillo de resolver.”
Esto va más allá del simple pago adicional en aduana. Para las empresas que trasladan su producción de China a Vietnam o la India, cambios repentinos en los aranceles de estos países pueden ponerlas “de nuevo en el punto de partida”. Incluso repatriar la producción a Estados Unidos no es una solución sencilla.
“Seguirá pagando aranceles sobre todos los insumos intermedios, muchos de los cuales se importan desde China,” señala Warren. “Y en el caso de la electrónica, especialmente, la cadena de suministro es tan compleja que trasladar el ensamblaje final al país de origen no resuelve el problema.”
“Seguirá pagando aranceles sobre todos los insumos intermedios, muchos de los cuales se importan desde China,” señala Warren. “Y en el caso de la electrónica, especialmente, la cadena de suministro es tan compleja que trasladar el ensamblaje final al país de origen no resuelve el problema.”
Para los directivos que ven en la relocalización de operaciones una solución universal, Warren considera que se llevarán una sorpresa. Explica que los aranceles implican mucho más que el precio final: sus efectos se propagan por la red de proveedores de maneras difíciles de anticipar. Encontrar maneras de contrarrestar estos impactos más amplios es clave para pasar de la mera supervivencia al éxito sostenible.
Cumplimiento normativo: “Las empresas empiezan a notar cuánto desconocen”
El segundo desafío surge de la ola de nuevas regulaciones emergentes, especialmente en Europa. Warren menciona marcos como la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD, Directiva de Reporte de Sostenibilidad Corporativa), la Corporate Sustainability Due Diligence Directive (CSDDD, Directiva de Diligencia Debida en Sostenibilidad Corporativa) y la EU Deforestation Regulation (EUDR, Reglamento de la UE sobre Deforestación).
“Estas normativas han dado mucho margen de preparación y ahora nos acercamos al final de ese plazo: llegó el momento de implementarlas,” explica. “Las empresas están viendo que hay muchas tareas completamente nuevas. Están recopilando datos que nunca antes habían gestionado.”
“Estas normativas han dado mucho margen de preparación y ahora nos acercamos al final de ese plazo: llegó el momento de implementarlas,” explica. “Las empresas están viendo que hay muchas tareas completamente nuevas. Están recopilando datos que nunca antes habían gestionado.”
El reto no solo está en el alcance de estas normativas, sino también en la complejidad que suponen. Warren señala que las empresas estadounidenses han tardado en prepararse, asumiendo a veces que sus equipos europeos se encargarían del trabajo más arduo. Otras empresas han optado por una actitud de esperar y ver, con la esperanza de que las normas se posterguen o flexibilicen.
Leer: 5 cambios de cumplimiento en 2025 que toda empresa debe seguir
“Hay un cierto ‘sonambulismo’,” afirma Warren. “Sí, los plazos se han ajustado y sí, los alcances se han recortado. Pero eso no cambia el hecho de que, cuando llegue la aplicación, será real y la carga de la prueba recaerá sobre las empresas.”
Pone como ejemplo la Uyghur Forced Labor Prevention Act (UFLPA, Ley de Prevención del Trabajo Forzado Uigur) en EE. UU. Aunque las incautaciones mediáticas de productos de consumo no conformes se han visto menos en los titulares recientemente, la ley exige a las empresas demostrar que sus cadenas de suministro están libres de trabajo forzado, tarea enorme sin una “solución mágica”.
Dependencia de minerales críticos: “El cierre de Ford fue una señal de alarma”
La tercera amenaza que destaca Warren es la llamada “incertidumbre de minerales”, una abreviación para referirse al riesgo geopolítico vinculado a materias primas críticas. China sigue siendo el principal proveedor de muchos minerales esenciales para industrias que van desde la defensa hasta dispositivos médicos y automoción.
“La guerra comercial entre EE. UU. y China ha pasado por treguas y pausas, pero la realidad es que los aranceles son altos y China ha respondido restringiendo el acceso a minerales vitales,” explica Warren. “Ello ha generado incertidumbre, y ya hemos visto consecuencias importantes. Ocurrió cuando Ford tuvo que cerrar una planta por no poder abastecerse de los imanes necesarios.”
Para empresas de sectores como aeroespacial, automotriz e incluso electrónica de consumo, la advertencia es contundente. “Si la falta de minerales puede impedir que Ford, uno de los fabricantes más grandes del mundo, produzca automóviles, eso es un aviso serio para todas las demás,” sostiene Warren.
Para empresas de los sectores aeroespacial, automotriz e incluso electrónica de consumo, la advertencia es contundente. “Si la falta de minerales puede impedir que Ford, uno de los fabricantes más grandes del mundo, produzca automóviles, eso es un aviso serio para todas las demás,” sostiene Warren.
Acumular inventario, rediseñar productos o construir cadenas de suministro alternativas son opciones, aunque cada una requiere mucho tiempo, inversión y ninguna es infalible. Es crucial saber qué estrategia corresponde a cada circunstancia y mantener flexibilidad para adaptarse a los cambios.
Prepararse para lo que viene
¿Cómo deben responder las empresas? Para Warren, el primer paso es la concienciación. “Si estos riesgos ni siquiera están en su radar, ese es el mayor problema,” advierte. A partir de ahí, las empresas deben invertir en sistemas de datos, procesos de cumplimiento y diversificación de proveedores a largo plazo.
“No existe una solución instantánea,” enfatiza. “Pero sí hay estrategias que pueden ayudar a las empresas a adelantarse, ya sea entendiendo su exposición arancelaria, mapeando la cadena de suministro para el cumplimiento normativo, o reduciendo la dependencia de minerales críticos de origen único.”
Para obtener más información sobre cómo estas amenazas están impactando a las empresas y cómo las están abordando, inscríbase en nuestro próximo seminario web, How to Build Winning SCRM Strategies for 2026 & Beyond, el 8 de octubre de 2025 a las 10 a.m. PT (1 p.m. ET).
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