China-Taiwán: ¿Qué sigue?

La importancia estratégica de China y Taiwán y las implicaciones de un posible conflicto entre ambos países.

China-Taiwán: ¿Qué sigue?

En nuestro informe “La guerra tecnológica entre EE. UU. y China se expande a Taiwán”, analizamos la escalada de tensiones entre EE. UU. y China, así como el papel fundamental que desempeña Taiwán en esta lucha por la supremacía geopolítica, económica y tecnológica. En este informe, examinaremos la importancia estratégica de China y Taiwán y las implicaciones de un posible conflicto entre ambos países.

Los planes de China para Taiwán han generado una profunda preocupación en EE. UU. y el resto del mundo, ya que Taiwán es un importante centro mundial de semiconductores, y una ocupación de la isla por parte de China provocaría un gran desequilibrio de poder en la región de Asia Oriental. 

China ha buscado la reunificación con Taiwán desde hace tiempo, pero las tensiones entre China y Taiwán se han intensificado desde 2016, cuando Tsai Ing-wen asumió la presidencia de Taiwán. Ella ha adoptado una postura más firme ante las ambiciones de China en las relaciones a través del estrecho, enfatizando la determinación de Taiwán de mantener su democracia. 

Por su parte, China ha incrementado sus maniobras en dirección a la ocupación de Taiwán. Recientemente, detallaron la importancia de la reunificación con Taiwán para su país en un Libro Blanco donde afirman que su intención es lograr la reunificación pacífica de ambos países, pero se niegan a descartar el uso de la fuerza militar para anexar la isla. 

La relación entre ambos países es de interdependencia: en 2020, se intercambiaron bienes y servicios por un valor de 166.000 millones de dólares entre los dos. En resumen, China es el socio comercial más importante para Taiwán, seguido de Estados Unidos. Más del 42% de las exportaciones de Taiwán se dirigen a China, de donde Taiwán obtiene alrededor del 22% de sus importaciones. Además, Taiwán se encuentra entre los principales inversores en China. En 2021, empresas taiwanesas invirtieron aproximadamente 194.000 millones de dólares en un total de 44.577 proyectos en China, incluyendo Foxconn. 

Muchas personas en la industria de los microchips consideran que Taiwán tendrá dificultades para desvincularse de China. La mayor parte de la cadena de suministro de productos electrónicos sigue operando a través de China. Desde hace años, el valor de las importaciones chinas de semiconductores supera al del petróleo. En 2021, China compró más de 430.000 millones de dólares en semiconductores, de los cuales el 36% provino de Taiwán, según medios estatales chinos.

Importancia geopolítica de China y Taiwán para el mundo

China es el mayor exportador de bienes del mundo desde 2009. Entre sus exportaciones destacan los productos electrónicos de consumo, tecnologías de procesamiento de datos, ropa, otros textiles, equipos ópticos y equipamiento médico. Destaca especialmente el liderazgo de China en el refinado de minerales de tierras raras: refina el 68% del níquel, el 40% del cobre, el 59% del litio y el 73% del cobalto a nivel global. China también concentra el 78% de la capacidad mundial de fabricación de baterías para vehículos eléctricos (EV) y más del 80% en todas las etapas de fabricación de paneles solares. 

Además, China ha invertido significativamente en muchos países en desarrollo, construyendo infraestructuras y aportando capital a sus economías, lo que convierte a China en un socio estratégico relevante para muchas naciones.

Taiwán también es esencial para la economía mundial debido a la dependencia global de su producción de semiconductores. Taiwán fabrica aproximadamente el 65% de los semiconductores del mundo y casi el 90% de los chips avanzados. La importancia de los semiconductores para la economía global y la seguridad nacional de los países hace que el mundo dependa de Taiwán. Un conflicto entre China y Taiwán podría provocar la interrupción o el bloqueo de la exportación y producción de semiconductores en Taiwán, con efectos catastróficos para el mundo, incluida la propia China. 

Europa y Estados Unidos se muestran cada vez más preocupados por una posible invasión de Taiwán por parte de China y buscan incrementar su producción nacional y local de semiconductores. Tanto la Ley de Chips y Ciencia de EE. UU. como la Ley Europea de Chips movilizan miles de millones de dólares hacia la fabricación local de semiconductores. Sin embargo, estos esfuerzos requieren tiempo y siguen dependiendo de materias primas controladas en gran medida por China.

Históricamente, China ha utilizado su posición dominante en el mercado de elementos de tierras raras para manipular el suministro global y alcanzar sus objetivos diplomáticos, lo que puede ser devastador para la economía mundial. 

¿Qué sigue?

De acuerdo con Barron’s, pocos estrategas consideran inminente una toma de Taiwán por parte de China, en parte por el impacto catastrófico que tendría en la economía mundial, incluida China. Sin embargo, los estrategas geopolíticos perciben un nuevo statu quo en torno a Taiwán que abre la puerta a continuas mini-crisis y, potencialmente, actividades militares entre ambos países con la participación de EE. UU. 

Cada vez más empresas están considerando seriamente la situación y buscan estrategias para diversificar y fortalecer la resiliencia en sus cadenas de suministro, según Dale Buckner, director de Global Guardian, consultora de seguridad que ha ayudado a compañías en conflictos, incluida la guerra en Ucrania. 

Las empresas están reevaluando sus inversiones y analizando si renovar colaboraciones con ambos países debido al riesgo de conflicto, los cambios de políticas y la desaceleración del crecimiento en China.

“Usted debe considerar su exposición a China —y con frecuencia no está directamente en China. Un exportador chino excluido del mercado estadounidense podría llevar a que un importador chino deje de comprar productos estadounidenses”, afirma Harry Melandri, asesor de la firma independiente de investigación macroeconómica MI2 Partners.

En resumen, aumentan la volatilidad y los riesgos de interrupciones relacionados con China, por lo que es recomendable que las empresas consideren estrategias para reducir riesgos y diversificar su cadena de suministro. 

Le recomendamos analizar los riesgos de su cadena de suministro y elaborar planes de contingencia para prepararse ante posibles interrupciones en la cadena de suministro.

Agregue redundancias de aprovisionamiento y ubicación a su cadena de suministro mediante multi-sourcing. Esto ayudará a reducir su dependencia de países y proveedores y a contar con proveedores alternativos en caso de conflicto o interrupciones. 

Considere aumentar su inventario para los componentes que sean especialmente vulnerables y dependientes de una ubicación específica. 

Establezca protocolos para respuestas rápidas de mitigación y desarrolle un plan de continuidad de negocio como parte de su plan de gestión de riesgos de la cadena de suministro. 

Más información sobre cómo gestionar los riesgos de su cadena de suministro más allá del modo de crisis.