La Unión Europea se suma a la carrera de los semiconductores

La Unión Europea está preparando una ley sobre fabricación de semiconductores con el objetivo de aumentar la autosuficiencia en el mercado global de chips. ¿Funcionará?

La Unión Europea se suma a la carrera de los semiconductores

Hay una carrera.

Y el objetivo podría describirse mejor como una metáfora: la luna de los semiconductores. Alcanzar esa luna primero podría significar autosuficiencia en semiconductores y una mayor cuota del mercado global de fabricación de chips.

Estados Unidos y China ya han dejado claras sus intenciones en la fabricación de chips. Incluso Japón ha entrado en juego, por temor a perder industria.

Ahora, la Unión Europea también entra en escena, ya que la Comisión Europea anunció recientemente planes para un nuevo "ecosistema" de fabricación de chips. En este "ecosistema", la UE planea seguir siendo competitiva y autosuficiente. La Comisión afirma que estos planes surgen como respuesta a la actual escasez de chips, la cual ha puesto en evidencia la excesiva dependencia de China y EE. UU. para componentes avanzados.

Chip Shortage Illustration
La luna de los semiconductores, en todo su esplendor

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, explicó que la nueva Ley Europea de Chips creará un ecosistema europeo de chips de última generación que incluye la producción y garantiza un suministro seguro de semiconductores para la UE.

De nuevo esa palabra—“ecosistema”

Tiene un carácter algo nebuloso. Y esa ambigüedad se atribuye al hecho de que la UE todavía está en las primeras etapas de sus planes de producción de chips y los detalles específicos aún no están claros. Un extracto de una entrada de blog del Comisario de Industria, Thierry Breton, puede aportar más claridad sobre la intención de la Ley de Chips de la UE:

“La carrera por los chips más avanzados es una carrera por el liderazgo tecnológico e industrial.”

Breton añadió que la legislación sobre chips abarcaría investigación, capacidad de producción y cooperación con la industria internacional. Asimismo, impulsó la idea de que la UE debe establecer un Fondo Europeo dedicado a los Semiconductores.

Un camino complicado por delante

No todo es sencillo ni alentador. Incluso von der Leyen reconoció que la tarea de crear un “ecosistema” vibrante de chips será sumamente desafiante.

Si usted considera algunos factores, es comprensible por qué esta tarea será tan compleja.

La UE necesitará reunir miles de millones de euros para emular lo que actualmente hacen los EE. UU. con su industria de semiconductores. Sin embargo, los inversores europeos ya han expresado cierta reticencia a invertir en fabricación de chips si los sitios de producción no van a operar a plena capacidad en todo momento.

Asimismo, el bloque europeo ha manifestado que quiere alcanzar un 20 % de cuota en el mercado global de chips para 2030. Un objetivo criticado por muchos analistas, quienes creen que el bloque no cuenta con una política industrial creíble ni suficientes subsidios públicos para igualar los esfuerzos de los EE. UU. o China.

Y no olvide los minerales de tierras raras y los materiales metálicos críticos para la fabricación avanzada de chips. Analistas del sector creen que la UE enfrentará grandes retos para acceder a tierras raras, debido especialmente al monopolio continuo de China sobre estos materiales críticos (donde China representa más del 70 % de la producción mundial).

Sin soberanía tecnológica para nadie, por ahora

Otro término recurrente vinculado a la Ley Europea de Chips es la “soberanía tecnológica”. El proyecto presentado por la Comisión aspira a proteger a la UE frente a posibles interrupciones en la cadena de suministro de semiconductores que involucren a EE. UU. o China.

Pero, por ahora, nadie es soberano frente a las disrupciones de chips avanzados. Los productos de electrónica de consumo siguen sufriendo retrasos, la industria automotriz aún compite por componentes y aumentos récord en los precios buscan aprovechar una demanda desbordada.

No es de extrañar que siga la carrera de los chips. ¿Quién llegará primero a la luna?